charlie hebdo

Ataque a Charlie Hebdo podría poner en jaque a la privacidad

Hoy sale una nueva edición de Charlie Hebdo. La revista francesa vuelve a salir tras el ataque que recibió el pasado 7 de enero en su sede central en París. El atentado dejó un saldo de 12 víctimas fatales, múltiples posturas sobre el tema y una convocatoria del Presidente de Estados Unidos, Barack Obama, a los líderes globales de los países aliados a una cumbre global de seguridad y lucha contra el terrorismo en Washington el próximo 18 de febrero.

“Vamos a reunir a todos nuestros aliados para discutir las formas en las que podemos contrarrestar esta violencia extrema que existe en todo el mundo”, señaló Eric Holder, Fiscal General de los Estados Unidos ante periodistas. El encuentro se da tras uno de los peores atentados que recibió un país de occidente en la última década.

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Por su parte, Bernard Cazeneuve, Ministro del Interior de Francia, declaró que luego del encuentro con funcionarios europeos se concertó que la base para garantizar la seguridad es alinear los esfuerzos y cooperar para evitar futuros ataques. En este sentido, se recalcó la necesidad de crear una base de datos con el registro de los pasajeros en Europa.

Si bien destacó la importancia de Internet como una herramienta para la libertad de expresión, también remarcó, “tenemos que trabajar más estrechamente con las empresas de Internet para garantizar la presentación de informes y, si es posible la eliminación de todo el contenido que equivale a una apología del terrorismo o llama a la violencia y el odio”.

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Por lo tanto, en un contexto con millones de personas manifestándose en contra del atentado en Francia y decenas de miles en las embajadas del país en todo el mundo, las medidas que se buscan tomar suenan lógicas, por lo menos para quienes optan por más seguridad, pero ¿qué ocurre con la privacidad?

Expresiones como “no tengo nada que ocultar”, “si no estoy haciendo nada malo, ¿cuál es el problema?”, “¿De qué hay que temer si se sigue la ley?” ponen en jaque un derecho básico de cada persona, la privacidad.

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En múltiples oportunidades la privacidad quedó relegada bajo la bandera de la “seguridad”. Debemos tener presentes que estamos en un escenario donde la idea de colocar cámaras y más policías en las ciudades es sinónimo de “más seguridad”, sumado a que cada vez hay más accesos público a la red. Esto significa que cada vez hay más ojos que pueden controlar o cuidar a los ciudadanos. Esto se traduce en que el peligro radica en que se está naturalizando la idea de que seguridad es igual a más control.

Es por esto el encuentro del próximo 18 de febrero en la cumbre contra extremismo violento se podría convertir en una bisagra que definiría el futuro de la privacidad. Los líderes juegan un rol clave para definir las políticas a seguir, incluida la protección de los ciudadanos. Es por esto que deseamos que con el objetivo de garantizar mayor protección para todos, puedan mantener el equilibro entre la seguridad y la privacidad.

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IoT

¿IoT o Internet de las Amenazas?

Internet de las Cosas se ha transformado en el mayor desafío computacional dentro de la computación ubicua, plasmando un mundo en donde constantemente se estarán dejando huellas digitales de todas las acciones y revelando cuáles son sus centros de interés, a menudo sin ni siquiera ser consciente de que estos son los marcadores de identidad. Los usuarios están comenzando a tomar conciencia de los riesgos que corre su privacidad, y en los últimos tiempos ha habido proyectos digitales o servicios que han sido criticados muy duramente tras las protestas públicas (por ejemplo Facebook de política de confidencialidad, la puesta en marcha de Google Street View, retención de datos en Alemania, etc). Si no se brindan las respuestas anheladas a estos problemas, un clima de desconfianza, o incluso suspicacia, se apodera de la opinión pública y de los principales formadores de opinión. En el ámbito de la innovación TIC, pueden surgir grandes daños colaterales, tanto desde una perspectiva económica, como de aceptación social inclusive. Algunos ejemplos de los campos que podrían ser afectados si se cuestiona el concepto de privacidad de la información personal y no se resuelve mediante el uso de herramientas que permitan una administración eficiente de certificados digitales que garanticen la identidad de los usuarios son: 1.- Aplicaciones para ayudar a las personas mayores (automatización del hogar). 2.- Aplicaciones para economizar energía (medidores smart). 3.- Aplicaciones de Monitoreo Médico (registros personales de salud). 4.- Aplicaciones de publicidad en línea y personalización de servicios (controlador de Internet). 5.- Aplicaciones de Geolocalización (la puerta de entrada a miles de nuevas aplicaciones que se crearán en el futuro). 6.- Aplicaciones para administrar redes sociales. PIT (Protección de la Intimidad Tecnológica). Las compañías de tecnología que se encargan de crear nuevas propuestas en el mundo de IoT deben pensar en proporcionar soluciones diseñadas de acuerdo a dos principios básicos a la hora de requerir datos: minimización y soberanía. El ejercicio de diseñar nuevas soluciones enfocadas a la protección de la privacidad debe asegurar conocimientos especializados en diversos campos, en particular: en seguridad, redes, grandes datos, criptografía, programación e idiomas, etc. Paralelamente deberá tomarse en cuenta la estrecha relación entre las tecnologías, la ley vigente en cada país y las ciencias sociales. Bajo esta óptica, vemos en las técnicas de desarrollo del futuro cercano, la necesidad de incluir un analista de seguridad, trabajando junto al arquitecto y a los analistas funcionales, para poder establecer métodos de borrado gradual o total de huellas que el usuario haya dejado grabadas, (derecho al olvido), protección de datos médicos y accesos seguros de los médicos a dichos datos. Internet de las Cosas es aún un concepto que deja ver algunas imágenes del futuro, pero debemos ser conscientes de la seguridad y la privacidad de los usuarios, para evitar que se transforme en Internet de las Amenazas. Hasta no alcanzar un grado de madurez generalizado en este sentido que brinde seguridad y privacidad, no veremos una explosión de IoT, tal como algunos analistas promueven de manera irresponsable si no se soluciona la seguridad y la privacidad de los usuarios. Por Marcelo Lozano, experto en seguridad digital. @rmarcelozano  

March 22, 2015
APT

Amenazas Persistentes Avanzadas: con la mira en el usuario

La gestión de la seguridad mediante la adopción de un enfoque basado en riesgos para administrar las Amenazas Persistentes Avanzadas (APT por sus siglas en inglés) dentro de cada compañía resulta esencial dentro de una economía global al borde de una ciberguerra. La experiencia nos indica que las empresas que creen tener mayores probabilidades de sufrir una Amenaza Persistente Avanzada implementan un enfoque escalonado para gestionar la seguridad de sus sistemas. Habitualmente, sin importar la geografía, es común considerar que a mayor probabilidad percibida de ser un posible blanco del cibercrimen, mayor será la consideración que adquieren las Amenazas Persistentes Avanzadas en términos de tecnología, de administración del conocimiento para generar mayor grado de conciencia general, gestión de proveedores, gestión de incidentes y atención de los ejecutivos. Esta actividad y el esfuerzo consiguiente son excelentes para proteger la información. Las Amenazas Persistentes Avanzadas han sido parte del mercado de seguridad como un motor de innovación que ha beneficiado de forma decidida al cibercrimen, estableciendo un acelerador que evolucionó los modelos de ataque y las arquitecturas utilizadas para tal fin. Las Amenazas Persistentes Avanzadas deben ser calificadas como amenazas evolucionadas. En la actualidad existe una brecha entre el conocimiento de la naturaleza de las Amenazas Persistentes Avanzadas y cómo una empresa debe actuar frente a ellas. La inmadurez profesional reinante, para hacer frente a una Amenaza Persistente Avanzada queda demostrada cuando vemos que la mayor parte de las empresas utilizan mecanismos inocuos para defenderse de esta amenaza. Vemos como alternativa el uso de las tecnologías perimetrales de red, así como los antivirus y aplicaciones que combaten el malware. Estos controles son adecuados para la defensa ante ataques convencionales, pero ciertamente no son los adecuados para prevenir las Amenazas Persistente Avanzadas, que combinan técnicas de ingeniería social para quebrar al eslabón más débil, “el usuario final”. Las Amenazas Persistentes Avanzadas generalmente explotan "amenazas de día cero", que son vulnerabilidades desconocidas y que los antivirus no detectan. Comúnmente muchas Amenazas Persistentes Avanzadas irrumpen en los sistemas de las empresas por ataques de tipo “spear phishing”, respaldados por un serio trabajo de ingeniería social, que los vuelve mucho más efectivos. Lo más apropiado para estos casos es aplicar la segregación de redes y hacer docencia persistente en materia de seguridad del correo electrónico con todos los usuarios, sin importar su categoría. También es imperativo revisar las políticas de interacción con proveedores y terceras partes y crear conciencia interna de las consecuencias que puede tener la flexibilidad en este sentido. En el actual estado del arte de la seguridad, es necesario que los datos que se externalizan estén protegidos, aun cuando el propio proveedor de un servicio experimente un ataque de tipo APT. Por Marcelo Lozano, experto en seguridad digital. @rmarcelozano

March 18, 2015
CBT-Locker

CTB-Locker un ransomware potenciado

El ransomware es una de las habilidades maliciosas de más rápido crecimiento dentro de las suites de malware utilizadas por el cibercrimen y presenta su mayor evolución en CTB-Locker. Recientemente se ha evolucionado a partir de los bloqueadores de pantalla, algunos exigían simples pagos pero otros son mucho más peligrosos y exigentes. Hoy vemos una nueva generación de ransomware que se basa en los llamados codificadores, un troyano evolucionado que cifra toda clase de datos que encuentra en un dispositivo y que puede el acceso a dichos archivos, algo de valor para el usuario. Los datos afectados por los cibercriminales pueden incluir fotos personales, archivos, documentos, bases de datos, diagramas, nada queda aislado de esta práctica que está creciendo, fundamentalmente en América Latina. Para que el usuario pueda recuperar estos archivos, los delincuentes exigen un pago y a menudo la suma resulta significativa. CryptoLocker, CryptoDefence, CryptoWall, ACCDFISA y GpCode son algunos de los ejemplos más difundidos en los mercados marginales de la “dark web”. Tengo conocimiento de que existen familias menos conocidas que se han extendido en Rusia y dentro de la Comunidad Económica Europea. CTB-Locker Recientemente se ha detectado una nueva familia conocida como Trojan-Ransom.Win32.Onion. Este malware cifrado corresponde a una nueva generación de ransomware, y sus desarrolladores aprovechan técnicas ya probadas por sus antecesores, tales como exigir un rescate en Bitcoin u ofrecer soluciones para enfrentar esta clase de malware. Ocultan los servidores de comando y control detrás de la red Tor lo cual complica la búsqueda del origen del ataque para dar con los delincuentes que están detrás de la aplicación maliciosa, y el uso de un esquema criptográfico poco ortodoxo hace archivo descifrado imposible, incluso si el tráfico es interceptada entre el troyano y el servidor. El Trojan-Ransom.Win32.Onion es un vector de ataque muy complejo y peligroso que cuenta con uno de los codificadores más avanzados de la actualidad. Bajo este escenario “innovador”, podemos afirmar de que existen antecedentes de utilizar la Red Tor para enmascarar ataques, por lo que podemos sostener que dicha técnica no es novedosa, pero si resulta “innovador” el fin con el que se ha utilizado, cambiando para siempre el enfoque del rasonware en el mundo del cibercrimen, me resulta distintivo que, este malware genera plena interacción con Tor sin la aportación de la víctima, lo cual determina una peligrosa evolución. Esto nos lleva a una característica, que lo convierte en único entre las aplicaciones maliciosas conocidas. Trojan-Ransom.Win32.Onion no utiliza el tor.exe.  En su lugar, todo el código necesario para implementar la interacción con la red Tor está incrustado de forma estática al archivo ejecutable de la aplicación maliciosa. Por Marcelo Lozano, experto en seguridad digital. @rmarcelozano

March 15, 2015